Caos funerario en China: Confiscan y destruyen miles de ataúdes en medio de la ira popular

Las autoridades han llegado a exhumar un cuerpo que había sido enterrado violando las nuevas normas que solo permiten la cremación.

Excavadoras destrozando pilas de ataúdes y personas tumbadas dentro de las cajas funerarias en un intento de protegerlas: no son escenas de una película, sino un drama real que ocurre en una provincia china después de que las autoridades hayan prohibido los entierros.

Las medidas fueron introducidas hace unos meses en varios condados de la provincia de Jiangxi, en el sureste del país, con el fin de hacer la cremación la única manera para deshacerse de los cuerpos. La política forma parte del intento de ahorrar tierras, en una provincia con más de 45 millones de habitantes.

No obstante, la campaña ha provocado una ola de críticas y enfado entre la población. En las imágenes, compartidas en las redes sociales, se ve a las autoridades entrar en diferentes localidades y llevarse por la fuerza los ataúdes de las viviendas de los locales.

A continuación, enormes cantidades de cajas funerarias fueron amontonadas en pilas y destruidas por excavadoras, mientras muchos ancianos intentaron impedirlo tumbándose dentro de sus ataúdes.

En China, existe una larga tradición de hacer ataúdes a medida y guardarlos en su casa, ya que se cree que trae longevidad y buena fortuna. Algunas familias pobres se pasan toda la vida ahorrando para poder poder permitírselo, informa The South China Morning Post.

Un joven de 29 años de un remoto pueblo de la provincia de Jiangx cuenta que este domingo las autoridades confiscaron dos ataúdes de la casa de sus abuelos que guardaron durante 30 años. “Fueron hechos por carpinteros usando madera que creció en nuestra tierra”, relata. Asimismo, el hombre ha denunciado que además de retirar los ataúdes, las autoridades locales “también prohíben las tradiciones de entierro locales” como las lápidas o el uso del dinero de papel.

Con la introducción de la nueva medida, ahora es ilegal tener o fabricar ataúdes. Desde entonces, se han incautado miles de ellos. En algunos casos, las autoridades ofrecieroncompensaciones de unos 2.000 yuanes (unos 290 dólares). Al mismo tiempo, en un ejemplo extremo de las nuevas restricciones, el gobierno del condado de Yiyuang anunció en abril haber exhumado un cuerpo que había sido enterrado violando las nuevas reglas.

En 2014 se reportó que al menos seis personas mayores de la provincia de Anhui, en el sureste de China, se suicidaron al conocer los planes del Gobierno de confiscar los ataúdes.Según el profesor de la Universidad China de Ciencias Políticas y Derecho Zhu Wei, una iniciativa como esta tiene que implementarse de forma gradual. “La reforma funeraria verde forma parte del desarrollo de China, pero debería conseguir un equilibrio con la tradición”, ha dicho Zhu a Global Times, añadiendo que la gente necesita hasta 20 años para “aceptar el cambio”