El negocio funerario aviva el mercado asegurador

Las compañías de seguros españolas han puesto el ojo en el rentable negocio de los muertos. Por un lado, el mercado de los servicios funerarios vive un silencioso proceso de concentración en el que las principales aseguradoras del país están teniendo un papel relevante: ayer mismo Santalucía y Mapfre anunciaron la fusión de sus filiales para este negocio, Albia y Funespaña, para crear la mayor compañía de sepelios de España. Por otra parte, varias entidades han apostado en los últimos años por comenzar a operar el segmento de las pólizas de decesos o comprar compañías especializadas en este ramo para crecer en volumen y diversificar su actividad, como Catalana Occidente, Liberty Seguros y AMA.

Lo cierto es que la interrelación entre la actividad aseguradora y la funeraria es total. Más del 60% de los cerca de 400.000 funerales que se hacen al año en España —en 2017, último datos disponible del INE, hubo 424.523— los costea una compañía de seguros. Y eso es así porque más de 21,5 millones de ciudadanos tiene una póliza de decesos, lo que convierte a este seguro, que genera al año 2.300 millones de ingresos a las compañías, en el más extendido tras el de automóvil. Es decir, uno de cada dos españoles tiene un seguro que en el momento de la defunción cubre gastos como el velatorio, los traslados y el entierro.

Los servicios funerarios generan al año una facturación de unos 1.500 millones de euros, según cifras de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef). Ahora bien, se trata de un negocio muy atomizado, pues hay muchas empresas locales y familiares y unas 1.200 que facturan menos de un millón de euros al año. Mientras, el 33% de esos 1.500 millones lo acaparan seis compañías: Mémora, que en 2017 fue adquirida por el fondo de pensiones canadiense Ontario Teachers por 450 millones; Albia, propiedad de Santalucía; Funespaña, filial de Mapfre; Servisa, controlada por Ocaso Seguros; ASV e Interfunerarias. Es decir, tres aseguradores, Santalucía, Mafre y Ocaso controlan tres de las mayores funerarias del país.

Sinergias

No es casual que esas tres compañías sean a la vez las que concentran casi el 70% del mercado de los seguros de decesos. Santalucía, con una cuota del 34,5%, es la líder del ramo, por delante de Ocaso (21,9%) y Mapfre (12,9%). Según fuentes del sector, el interés de estas entidades es el negocio de las pólizas de decesos no tanto la gestión en sí de la actividad funeraria, pero teniendo este último en su propiedad pueden controlar toda la cadena y generar mayores sinergias y control de los costes, así como garantizar sus estándares de calidad en la prestación del servicio. Además, con esto evitan que esa cadena del negocio caiga en manos de grandes fondos de inversión que puedan presionar al alza las tarifas.

En esa línea, Santalucía y Mapfre oficializaron ayer su acuerdo para fusionar sus dos compañías funerarias, Albia y Funespaña, y crear la mayor del país con 60 crematorios, 400 tanatorios y 42 cementerios, presencia directa e indirecta en el 100% del territorio nacional y más de 70.000 servicios funerarios prestados al año, superando así a Mémora como la primera del sector. El año pasado, por otro lado, Catalana Occidente se hizo con 13 tanatorios al adquirir Funeraria Nuestra Señora de los Remedios, Los Remedios Tanatorio Norte de Madrid y Servicios Funerarios Cisneros.

Apuesta por el ramo de decesos

Catalana Occidente es una de las compañías que en los últimos ejercicios más ha apostado por esta actividad. Hace dos años, en abril de 2017, el grupo cerró su última gran operación corporativa con la adquisición de Previsora Bilbaína por 125 millones de euros, lo que le dio una cuota de mercado del 5% en el ramo de decesos y más de un millón de asegurados, además del control del negocio funerario de Previsora Bilbaína, Funeuskadi. No es la única aseguradora que ha decidido entrar en el negocio de las pólizas de decesos en los últimos años. AMA Seguros, la mutua líder entre los profesionales sanitarios, lo hizo en 2014, y el pasado otoño Liberty Seguros comenzó a vender seguros de este tipo de la mano de Preventiva Seguros.

Y es que el de decesos es el producto más rentable de la cartera de las aseguradoras y registra altas tasas de crecimiento: en 2018 la suscripción de pólizas aumentó casi un 4%. De ahí el apetito que ha despertado de cara a fusiones y absorciones. Ahora bien, la propiedad de algunas de las principales compañías del ramo, incluidas las líderes, está en manos de familias reacias a vender, lo que dificulta esas grandes operaciones.