Golpe de Efecto en Cordoba

ALBIA COMPRA UN PAQUETE DE ACCIONES DE TANATORIOS CORDOBA.

Los defensores de que el mercado se regula ya se pueden anotar un punto a su favor. Lo han hecho empresas del sector funerario que operan en Córdoba mientras el Ayuntamiento de Córdoba ha pasado cuatro años de gran tensión con protestas por la construcción de un tanatorio en Cecosam. La noticia directa es que Grupo Albia, el líder nacional del sector filial del grupo asegurador Santalucía, ha comprado una parte el capital de Tanatorios de Córdoba, la empresa formada por funerarias locales que posee dos de los tres tanatorios de la capital, el de las Quemadas y el del Granadal.

La realidad es que la situación municipal y el movimiento de las empresas está relacionada. En el pasado, Albia era una de las firmas que más se beneficiaban de que el Consistorio llevase a cabo la construcción del edificio al poder realizar su operativa diaria fuera de la principal operadora privada de la ciudad. En Cecosam, durante la etapa del PSOE, sabían que la mayor fuente de ingresos de esas instalaciones hubieran sido empresas ligadas a las aseguradoras que ya operan con marcas propias. Albia, por ejemplo, se está fusionando con la marca funeraria de Mapfre, Funespaña, creando una súper empresa del sector. La operación mete a Córdoba en la normalidad. Lo habitual es que las empresas grandes del sector tengan participaciones o sean propietarios de los tanatorios de las ciudades.

La movilización de los trabajadores de Tanatorios de Córdoba tuvo efectos. El PP y Ciudadanos decidieron suspender definitivamente la construcción del nuevo centro de San Rafael por dos razones: porque eludir la legislación sobre competencia resultaba muy complicado y porque significaba atacar los intereses directos de una empresa local que se encuentra muy consolidada.

El asunto ha cogido a contrapié al PSOE. Hace apenas unos días, el grupo socialista mandaba un comunicado en el que denunciaba que Albia había cerrado sus instalaciones en Córdoba despidiendo a sus trabajadores. En concreto, aseguraba que la decisión de no levantar el tanatorio de San Rafael había propiciado una situación monopolística. Pero en el grupo socialista iban mal orientados. No es que cerrasen las instalaciones. Es que las dos empresas que han mantenido posturas antagónicas han decidido cooperar y la que tiene el liderazgo en España ha adquirido una participación (no cuantificada) en la que tiene la posición más relevante en Córdoba.

Ahora el problema, y serio, lo tiene Cecosam. La empresa municipalm recibía un millón de euros de transferencias municipales para poder sobrevivir. En tanto el PSOE no se planteaba perder el gobierno, optó por suspender esas transferencias mientras se construía el tanatorio de San Rafael. Tenía que convencer a las autoridades deCompetencia de que era una inversión realizada a pulmón, sin apoyo público. La realidad, ahora, es que no recibe ese dinero y tampoco tendrá los ingresos que calculaba por el funcionamiento de las nuevas instalaciones. El caso aboca a una modificación presupuestaria de envergadura que tendrá que realizar Hacienda, el departamento que dirige Salvador Fuentes.