Lebrija estrenará un gran tanatorio el año que viene

Lebrija contará con un tanatorio acorde a las necesidades de su población, que ronda ya los 28.000 habitantes, para sustituir las “salas precarias” con las que cuenta actualmente el cementerio nuevo, el del parque San Benito, según el concejal de Urbanismo, Benito Muñoz, a la sazón consejero delegado de Inmuvisa (Iniciativa Municipal para la Vivienda SA), que es la institución pública encargada de invertir algo más de medio millón de euros para que el proyecto se haga realidad.

De momento, el propio alcalde lebrijano, Pepe Barroso, acompañado por Muñoz, presentaron el pasado viernes el proyecto básico de redacción y ejecución para la construcción del nuevo tanatorio, obra del arquitecto Antonio Matamoros, quien ya ha explicado que el edificio será “integrador y respetuoso con el entorno, por lo que se respetará la arboleda existente”, dado que el parque San Benito es precisamente un importante pulmón verde para la comarca. “El diseño”, añadió Matamoros, “se basa en dos premisas fundamentales: el respeto al medioambiente y al propio uso del propio edificio”. Muñoz, por su parte, ha adelantado que “el nuevo edificio funerario se construirá en una sola planta que albergará tres salas; dos zonas de descanso-comida; aseos generales; oficinas; zona de exposición de elementos relacionados con la actividad (coronas de flores, féretros; lápidas, entre otros elementos) y una gran zona común con porche de acceso”.

 Adiós al antiguo cementerio

Con la construcción del nuevo tanatorio junto al nuevo cementerio, que se estrenó en 2006, cuando aún era responsabilidad de la Iglesia, está más llamado que nunca a la clausura el cementerio viejo de Lebrija. El nuevo recinto funerario del parque San Benito, ya responsabilidad municipal, “necesitaba desde hacía años un tanatorio con previsión de futuro”, insiste Muñoz. “Ya aquel cementerio viejo está quedando para el uso residual de gente que tiene allí su nicho todavía y casos muy excepcionales, pero de aquí a menos de una década quedará definitivamente clausurado”, asegura Muñoz, “y ya el que se usa siempre es el nuevo”. La Iglesia hizo en su momento unas salas allí, pero claramente “insuficientes”. El nuevo tanatorio, que además se aleja de la zona protegida por situarse sobre unos importantes yacimientos arqueológicos, se construirá sobre un solar de mil metros cuadrados.

En marzo está previsto que se licite el proyecto para que se presenten las empresas candidatas, y el plazo de ejecución será de nueve meses, con lo que “en el primer trimestre de 2020 está previsto que el nuevo tanatorio pueda estar en funcionamiento”, asegura Muñoz.

El alcalde, por su parte, ha mostrado su satisfacción con este proyecto ya que “es absolutamente necesario para prestar servicio a las familias lebrijanas”. Al respecto, ha añadido que “apostamos firmemente por la mejora en la prestación de los servicios públicos y éste – el de tanatorio – es uno de vital importancia”.