Los entierros «alegres» más curiosos de Sevilla

Hace unos días se hizo viral en las redes sociales, el entierro de un sevillano, David Polvillo, que dispuso que su sepelio fuera acompañado por una charanga. «El Polvi», que así era conocido por sus allegados, tenía una personalidad animada y alegre y quería que esto perdurara en el recuerdo de los suyos. Sin duda, es un entierro singular, pero no es el único. Hay más casos de personas que no quieren lloros, ni penas en su velatorio, más bien todo lo contrario.

No lo vamos a negar, este tema es un poco extraño, incluso en nuestras costumbres puede parecer algo inmoral, pero seguro que muchos han pensado alguna vez en aquella canción ideal para que sonara en su funeral. Se supone que es la melodía definitiva, la que nos define o que resume nuestro paso por la existencia terrestre. ¿Tenemos que caer en la tristeza y la melancolía?

«My way» de Frank Sinatra, «Ave María» de Franz Schubert, «Adagio» de Tomaso Albioni, «Yesterday» de The Beatles o «Canon» de Johann Pachelbel son las canciones más usadas en los sepelios españoles, sin embargo, algunos sevillanos en vida, pocos eso sí, han apostado por otras también muy conocidas, alegres y divertidas, pero fuera de lo común en este tipo de eventos. Incluso, han autorizado algún duelo festivo por voluntad del propio fallecido.

Por Camarón de la Isla

En Carmona hace un par de años se celebró el luto con cantos, flores, caramelos y fiestas hasta el amanecer. Una familia de etnia gitana solicitó al personal funerario que pusiera canciones de Camarón de la Isla en el coche fúnebre a todo volumen y con las ventanillas bajadas. Alrededor del vehículo hubo bailes y palmas al ritmo del popular cantaor flamenco, recuerda la Funeraria Fuascen a este periódico.

Fuente: http://sevilla.abc.es