Los otros «héroes» olvidados del coronavirus: los trabajadores de los tanatorios

Son los grandes olvidados de esta pandemia. No son los policías, ni los sanitarios ni los militares a los que la gente sale a aplaudir al balcón a las ocho de la tarde o cuando se los encuentra por la calle. Pero ellos también están realizando una labor encomiable en la crisis del coronavirus. Su trabajo se ha visto multiplicado en estas fechas. Muchos de ellos están echando desde Andalucía una mano a sus colegas de Madrid que no dan abasto. ABC ha querido mostrar cómo es el trabajo que están realizando los trabajadores de los tanatorios durante la crisis del Covid-19.

La empresa municipal Cecosam de Córdoba ha explicado cuáles son las condiciones en las que prestan el servicio funerario mientras dura la crisis. El cortejo fúnebre se ha reducido a tres personas. No puede haber responsos y no se abrirá, bajo ningún concepto, el féretro con el objetivo de evitar contagios de personas que no hayan sido diagnosticadas. El personal de la empresa pública no manipulará ornamentos florales que solo podrán tocar los familiares del finado. Se instalarán cintas de seguridad perimetral durante los servicios a fin de preservar la distancia de seguridad. Solo habrá dos familiares presentes en la incineración. En los pasillos de las instalaciones está prohibido permanecer. El acompañamiento a sala y el servicio de cafetería, quedan suspendidos.María Dolores Jiménez, señaló a ABC que «recibimos dos camiones con fallecidos procedentes de Madrid la semana pasada».

La dramática situación que vive el país con la epidemia del coronavirus está teniendo también su efecto en el sector fúnebre en Córdoba. Sin ir más lejos, en sus instalaciones de Las Quemadas Tanatorios de Córdoba (TdCO) está procediendo a la cremación de fallecidos de la comunidad de Madrid, gran foco de esta pandemia. La gerente de la empresa, María Dolores Jiménez, señaló a ABC que «recibimos dos camiones con fallecidos procedentes de Madrid la semana pasada». «Respondemos por solidaridad a una petición de ayuda por el exceso de defunciones que hay en esa región», dijo, para, luego, profundizar. «Allí tienen un problema con los cuerpos. Si se quedan allí, sí se puede convertir en un problema de salud pública», advirtió.

Por ello, se están trasladando los fallecidos desde allí a otras comunidades, como la andaluza. «Se toma esta medida con autorización de la comunidad y de las familias y se actúa con un protocolo de desinfección de los cadáveres y de medidas de protección del personal», explicó. Avanzó que «no sabemos» si tendrán que asumir nuevas cremaciones. «Nos lo van comunicando dos días antes», apuntó. «Dependerá del volumen de defunciones que haya. Eso no lo pueden prever tampoco en Madrid», reflexionó.

El Ministerio de Sanidad actualizó el protocolo para enterrar a las personas fallecidas con coronavirus. Se recomienda no realizar autopsias a las personas fallecidas contagiadas por coronavirus. En el informe, de 11 páginas, Sanidad indica que, aunque no hay evidencia del riesgo de infección a partir de cadáveres de personas fallecidas por el Covid-19, por precaución se considera que podrían suponer un riesgo de infección para las personas que entren en contacto directo con ellos.

También en Huelva se nota el desbordamiento que han venido registrando los servicios funerarios de Madrid por el Covid-19. La provincia onubense ha colaborado en incineraciones de fallecidos cuando se han registrado las punta más altas de muertes. En la última semana de marzo, se incineraron 25 cuerpos en los crematorios de «Tanatorios de Huelva», ubicados en, Gibraleón, Valverde, Cartaya y Almonte. Fuentes de las empresas funerarias han indicado que en la residencia de mayores de Aracena, donde se confirmaron al menos dos muertes, se han registrado este marzo «más servicios que cualquier otro mes y momento del año». En paralelo, desde otro de los tanatorios ubicados en la capital onubense (Servisa), se confirma que en el mes pasado y los días transcurridos de este abril se ha detectado un repunte de fallecimientos en términos comparativos con los mismos periodos de años anteriores, aunque Huelva es la provincia menos afectada por la pandemia. «Hay bastantes más muertes», aseguran. Las normas impuestas «suponen un plus de desolación para las familias, que están perdiendo a seres queridos en la soledad y sin poder despedirse. Están viviendo situaciones muy duras y complicadas», manifiestan desde Servisa.

Sin embargo, los principales tanatorios de Jaén están instalados en la capital. Ni en el de San Fernando, municipal, ni en el del grupo Delgado Díaz, privado, se ha incrementado notablemente el trabajo, ya que las defunciones no se han elevado de manera especial. En el de San Fernando no se han llevado a cabo incineraciones de personas de otras provincias fallecidas por coronavirus. Por ahora, el único tanatorio que ha confirmado que incinera a personas de fuera de Jaén es el de Andújar. En los municipios de tamaño medio y en los pequeños la incidencia del coronavirus es mínima por ahora.

Sin saturación en Málaga

A pesar de ser Málaga la provincia andaluza con más muertes en lo que va de crisis sanitaria, no está viendo colapsadas sus infraestructuras fúnebres. Según el Ayuntamiento de Málaga, la capital no está registrando saturación en los servicios de entierro o cremaciones. Pese al incremento de defunciones en el último mes, la empresa pública Parcemasa no ha tenido problemas para gestionar el volumen de fallecidos, que está yendo a la baja, llegando a registrar este pasado lunes el primer día sin fallecidos por coronavirus.

En Algeciras se han realizado cuatro incineraciones de personas procedentes de Madrid, según ha confirmado el Ayuntamiento. Por otra parte, el Grupo ASV Servicios Funerarios, que cuenta con nueve tanatorios, dos crematorios y una plantilla de 40 profesionales en la provincia de Cádiz, no ha registrado en las últimas semanas un incremento de servicios significativos.

Con información de J.J. Madueño (Málaga); Soraya Fernández (Cádiz); Raquel Pérez (Almería); RosaFont (Huelva); Baltasar López (Córdoba) y Javier López (Jaén)